Saltar al contenido

Lunes, 14 de septiembre de 2026

Exaltación de la Santa Cruz

  • Tiempo Ordinario · Semana XXIV · color litúrgico rojo
  • Color litúrgico: rojo
  • Año II de las lecturas feriales

Primera lectura

Libro de los Números

Nm 21,4b-9

4bEn el camino, el pueblo perdió la paciencia 5y comenzó a hablar contra Dios y contra Moisés: "¿Por qué nos hicieron salir de Egipto para hacernos morir en el desierto? ¡Aquí no hay pan ni agua, y ya estamos hartos de esta comida miserable!". 6Entonces el Señor envió contra el pueblo unas serpientes abrasadoras, que mordieron a la gente, y así murieron muchos israelitas. 7El pueblo acudió a Moisés y le dijo: "Hemos pecado hablando contra el Señor y contra ti. Intercede delante del Señor, para que aleje de nosotros esas serpientes". Moisés intercedió por el pueblo, 8y el Señor le dijo: "Fabrica una serpiente abrasadora y colócala sobre un asta. Y todo el que haya sido mordido, al mirarla, quedará curado". 9Moisés hizo una serpiente de bronce y la puso sobre un asta. Y cuando alguien era mordido por una serpiente, miraba hacia la serpiente de bronce y quedaba curado.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Salmo 78(77)

Sal 78(77),1-2.34-35.36-37.38

R. No olviden las proezas del Señor.

1Pueblo mío, escucha mi enseñanza,
presta atención a las palabras de mi boca:

2yo voy a recitar un poema,
a revelar enigmas del pasado.

34Cuando los hacía morir, lo buscaban
y se volvían a él ansiosamente:

35recordaban que Dios era su Roca,
y el Altísimo, su libertador.

36Pero lo elogiaban de labios para afuera
y mentían con sus lenguas;

37su corazón no era sincero con él
y no eran fieles a su alianza.

38El Señor, que es compasivo,
los perdonaba en lugar de exterminarlos;
una y otra vez reprimió su enojo
y no dio rienda suelta a su furor.

Evangelio

Evangelio según San Juan

Jn 3,13-17

13Jesús dijo a Nicodemo:
«Nadie ha subido al cielo, sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre que está en el cielo. 14De la misma manera que Moisés levantó en alto la serpiente en el desierto, también es necesario que el Hijo del hombre sea levantado en alto, 15para que todos los que creen en él tengan Vida eterna. 16Sí, Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único para que todo el que cree en él no muera, sino que tenga Vida eterna. 17Porque Dios no envió a su Hijo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.»

Palabra del Señor.

Texto bíblico: El Libro del Pueblo de Dios (Fundación Palabra de Vida). Lecturas tomadas de evangeliodeldia.org (Evangelizo). El tiempo y el color litúrgico siguen el calendario romano.

@unedogop Somos Predicación Educativa · lo último en Instagram
«Señor, nuestra esperanza está en ti»