Sábado, 3 de octubre de 2026
Sábado de la XXVI semana del Tiempo Ordinario
- Tiempo Ordinario · Semana XXVI · color litúrgico verde
- Color litúrgico: verde
- Año II de las lecturas feriales
Primera lectura
Libro de Job
Job 42,1-3.5-6.12-16
1Job respondió al Señor, diciendo: 2Yo sé que tú lo puedes todo y que ningún proyecto es irrealizable para ti. 3Sí, yo hablaba sin entender, de maravillas que me sobrepasan y que ignoro. 5Yo te conocía sólo de oídas, pero ahora te han visto mis ojos. 6Por eso me retracto, y me arrepiento en el polvo y la ceniza. 12El Señor bendijo los últimos años de Job mucho más que los primeros. El llegó a poseer catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil asnas. 13Tuvo además siete hijos y tres hijas. 14A la primera la llamó "Paloma", a la segunda "Canela", y a la tercera "Sombra para los párpados". 15En todo el país no había mujeres tan hermosas como las hijas de Job. Y su padre les dio una parte de herencia entre sus hermanos. 16Después de esto, Job vivió todavía ciento cuarenta años, y vio a sus hijos y a los hijos de sus hijos, hasta la cuarta generación.
Palabra de Dios.
Salmo responsorial
Salmo 119(118)
Sal 119(118),66.71.75.91.125.130
66Enséñame la discreción y la sabiduría,
porque confío en tus mandamientos.
71Me hizo bien sufrir la humillación,
porque así aprendí tus preceptos.
75Yo sé que tus juicios son justos, Señor,
y que me has humillado con razón.
91Todo subsiste hasta hoy conforme a tus decretos,
porque todas las cosas te están sometidas.
125Yo soy tu servidor: instrúyeme,
y así conoceré tus prescripciones.
130La explicación de tu palabra ilumina
y da inteligencia al ignorante.
Evangelio
Evangelio según San Lucas
Lc 10,17-24
17En aquel tiempo, los setenta y dos volvieron llenos de gozo y dijeron a Jesús: "Señor, hasta los demonios se nos someten en tu Nombre". 18El les dijo: "Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. 19Les he dado poder para caminar sobre serpientes y escorpiones y para vencer todas las fuerzas del enemigo; y nada podrá dañarlos. 20No se alegren, sin embargo, de que los espíritus se les sometan; alégrense más bien de que sus nombres estén escritos en el cielo". 21En aquel momento Jesús se estremeció de gozo, movido por el Espíritu Santo, y dijo: "Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido. 22Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie sabe quién es el Hijo, sino el Padre, como nadie sabe quién es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar". 23Después, volviéndose hacia sus discípulos, Jesús les dijo a ellos solos: "¡Felices los ojos que ven lo que ustedes ven! 24¡Les aseguro que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven y no lo vieron, oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron!".
Palabra del Señor.
Texto bíblico: El Libro del Pueblo de Dios (Fundación Palabra de Vida). Lecturas tomadas de evangeliodeldia.org (Evangelizo). El tiempo y el color litúrgico siguen el calendario romano.





