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Viernes, 9 de octubre de 2026

Viernes de la XXVII semana del Tiempo Ordinario

  • Tiempo Ordinario · Semana XXVII · color litúrgico verde
  • Color litúrgico: verde
  • Año II de las lecturas feriales

Primera lectura

Carta de San Pablo a los Gálatas

Gál 3,7-14

7Hermanos:
Reconozcan, entonces, que los verdaderos hijos de Abraham son los que tienen fe. 8La Escritura, previendo que Dios justificaría a los paganos por la fe, anticipó esta buena noticia a Abraham, prometiéndole: En ti serán bendecidas todas las naciones. 9De esa manera, los que creen son los que participan de la bendición de Abraham, el creyente. 10En efecto, todos los que confían en las obras de la Ley están bajo una maldición, porque dice la Escritura: Maldito sea el que no cumple fielmente todo lo que está escrito en el libro de la Ley. 11Es evidente que delante de Dios nadie es justificado por al Ley, ya que el justo vivirá por la fe. 12La Ley no tiene en cuenta la fe, antes bien, el que observa sus preceptos vivirá por ellos. 13Cristo nos liberó de esta maldición de la Ley, haciéndose él mismo maldición por nosotros, porque también está escrito: Maldito el que está colgado en el patíbulo. 14Y esto, para que la bendición de Abraham alcanzara a todos los paganos en Cristo Jesús, y nosotros recibiéramos por la fe el Espíritu prometido.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Salmo 111(110)

Sal 111(110),1-2.3-4.5-6

R. ¡Grandes son las obras del Señor!

1Doy gracias al Señor de todo corazón,
en la reunión y en la asamblea de los justos.

2Grandes son las obras del Señor:
los que las aman desean comprenderlas.

3Su obra es esplendor y majestad,
su justicia permanece para siempre.

4Él hizo portentos memorables,
el Señor es bondadoso y compasivo.

5Proveyó de alimento a sus fieles
y se acuerda eternamente de su alianza.

6Manifestó a su pueblo el poder de sus obras,
dándole la herencia de las naciones.

Evangelio

Evangelio según San Lucas

Lc 11,15-26

15Habiendo Jesús expulsado un demonio, algunos de entre la muchedumbre decían: "Este expulsa a los demonios por el poder de Belzebul, el Príncipe de los demonios". 16Otros, para ponerlo a prueba, exigían de él un signo que viniera del cielo. 17Jesús, que conocía sus pensamientos, les dijo: "Un reino donde hay luchas internas va a la ruina y sus casas caen una sobre otra. 18Si Satanás lucha contra sí mismo, ¿cómo podrá subsistir su reino? Porque -como ustedes dicen- yo expulso a los demonios con el poder de Belzebul. 19Si yo expulso a los demonios con el poder de Belzebul, ¿con qué poder los expulsan los discípulos de ustedes? Por eso, ustedes los tendrán a ellos como jueces. 20Pero si yo expulso a los demonios con la fuerza del dedo de Dios, quiere decir que el Reino de Dios ha llegado a ustedes. 21Cuando un hombre fuerte y bien armado hace guardia en su palacio, todas sus posesiones están seguras, 22pero si viene otro más fuerte que él y lo domina, le quita el arma en la que confiaba y reparte sus bienes. 23El que no está conmigo, está contra mí; y el que no recoge conmigo, desparrama. 24Cuando el espíritu impuro sale de un hombre, vaga por lugares desiertos en busca de reposo, y al no encontrarlo, piensa: 'Volveré a mi casa, de donde salí'. 25Cuando llega, la encuentra barrida y ordenada. 26Entonces va a buscar a otros siete espíritus peores que él; entran y se instalan allí. Y al final, ese hombre se encuentra peor que al principio".

Palabra del Señor.

Texto bíblico: El Libro del Pueblo de Dios (Fundación Palabra de Vida). Lecturas tomadas de evangeliodeldia.org (Evangelizo). El tiempo y el color litúrgico siguen el calendario romano.

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